Los primeros canales, como el Singel, se excavaron originalmente para la defensa y la gestión del agua en el delta pantanoso del río Amstel. En este periodo de la historia, las vías fluviales se utilizaron principalmente como fosos defensivos y para el transporte local, sentando las bases de la singular infraestructura acuática de la ciudad. Esta fundación fue vital, pues transformó Ámsterdam de una pequeña aldea de pescadores en un creciente centro comercial.




